Cómo entrevistar a tus padres sobre su vida: guía paso a paso
Entrevistar a tus padres no es una conversación más. Te explicamos cómo prepararte, qué preguntar y cómo hacerlo para que salga de verdad su historia.
Has hablado con tus padres miles de veces. Pero ¿alguna vez les has entrevistado? Entrevistar a tus padres sobre su vida es diferente a charlar en la sobremesa: es sentarse con intención, escuchar sin interrumpir y dejar que cuenten lo que nunca te han contado. Esta guía te ayuda a hacerlo bien.
Antes de la entrevista
Habla con tus hermanos
Pregunta qué les gustaría saber a ellos. Te sorprenderá: cada hijo tiene preguntas diferentes. Si queréis hacerlo de forma ordenada, en Eternoos cada familia tiene un espacio privado para apuntar preguntas, anécdotas y temas a evitar antes de la entrevista.
Prepara un mapa, no un guion
Apunta las grandes etapas: infancia, juventud, amor, hijos, trabajo, madurez. Debajo de cada una, tres o cuatro preguntas. Tienes 50 preguntas para empezar que funcionan igual con padres.
Busca fotos antiguas
Una foto despierta recuerdos que ninguna pregunta consigue. Ten a mano el álbum familiar.
Elige bien el momento
Una tarde tranquila, en su casa, sin prisas y sin tele de fondo. Si se cansan pronto, mejor por la mañana. Si sois varios, que no estéis todos: dos personas como máximo.
Durante la entrevista
- Empieza por lo fácil. Dónde nacieron, cómo era su casa. Calienta motores.
- Pregunta por detalles concretos. «¿A qué olía la casa?» da mejores respuestas que «¿cómo era tu infancia?».
- Escucha más de lo que hablas. El silencio no es incómodo: es el momento en que la otra persona piensa.
- Repregunta. «¿Y qué pasó después?», «¿Cómo te sentiste?».
- No corrijas. Si recuerdan algo distinto de como tú lo sabes, deja que lo cuenten a su manera.
- Respeta los límites. Si un tema duele, pasa al siguiente.
Cómo manejar los temas delicados
Toda familia tiene episodios difíciles: una pérdida, una enfermedad, una época dura. No hay que esquivarlos siempre, pero sí dejar que sean ellos quienes decidan si quieren hablar. Una buena fórmula: «Si te apetece, me gustaría que me contaras cómo vivisteis aquello». Y si dicen que no, se respeta.
Cómo grabarla
El móvil sirve. Lo importante es el sonido:
- Pon el móvil cerca, sobre algo blando para que no vibre.
- Elige una habitación sin eco (con cortinas, sofás, alfombras).
- Si grabas vídeo, que la luz venga de una ventana de lado, no de detrás.
Todo lo técnico lo tienes en detalle en cómo grabar la historia de tus abuelos con el móvil.
Después de la entrevista
- Haz dos copias de la grabación en lugares distintos.
- Agradéceselo. Para muchos padres es la primera vez que alguien se interesa por su vida así.
- Comparte con la familia lo que hayas descubierto.
Cuándo merece la pena un profesional
Hacerlo tú tiene un valor enorme. Pero a veces conviene que lo haga alguien de fuera: los padres se abren más con un entrevistador neutral, el sonido y la imagen tienen calidad de cine, y el resultado se monta con fotos y música para que se vea como una película. Si es tu caso, mira cuánto cuesta un documental familiar.
Preguntas frecuentes
¿Cómo empezar una entrevista a tus padres?
Con preguntas fáciles y concretas sobre su infancia: dónde nacieron, cómo era su casa, cómo eran sus padres. Así la conversación se relaja.
¿Cuánto debe durar una entrevista a los padres?
Mejor sesiones de una hora u hora y media. Si hay mucho que contar, es preferible repetir otro día que agotarles.
¿Qué hago si mi padre o mi madre no quiere hablar de algo?
Respetarlo. Puedes ofrecer el tema con delicadeza, pero la decisión de hablar o no siempre es suya.
¿Es mejor que entreviste un hijo o un profesional?
Las dos opciones tienen valor. Un entrevistador externo suele conseguir que se abran más y garantiza calidad de imagen y sonido.